TU TIENES LA CULPA
"Culpa" no eres bienvenida,
quédate con quién te creó;
no busques mi morada,
tu dueño es quien te ideó.
"Tu tienes la culpa" es una expresión presente en todos los conflictos. El hombre posee un mecanismo de autodefensa, que es un camuflaje para su protección, como una reacción instintiva.
La culpa vendrá a ser como el origen de autoría intelectual que lleva a librar de haber cometido un acto indebido, causando daño a otra persona. Así por ejemplo: los niños, que siendo hermanos, cuando rompen un plato en la casa, se culpan el uno al otro, ninguno dice "yo lo hice", o bien, se oye decir "se ha caído", como si no hubiera causa que haya originado la caída y rotura.
Gustavo es un hombre de 60 años de edad, que en su vida ha tenido muchos tropiezos. Entre ellos, era despedido de los empleos que tenía, otras veces, iniciaba negocios que terminaban fracasando. A decir de sus estudios, no los había terminado; y cuando se enamoraba, también le resultaba mal. El colmo, como el dinero le era escaso, no podía pagar la renta de la casa; y así, siempre cambiaba de vivienda. De este modo, se desesperaba y culpaba de su situación a la "VIDA", como si la vida fuese una persona que se había ensañado con él. Otras veces, cuando estaba "borracho", culpaba a la cerveza de su desdicha, como si "ella" fuese la que decidiera sobre sus actos, con mujeres, de mal a peor, ninguna duraba, pero, él culpaba a ellas de que le abandonaban. Aún más, culpaba a sus padres del estado calamitoso en que se encontraba. En la mente de Gustavo vivía la afirmación de que él no era culpable de todo lo malo que le sucedía pues "ÉL ERA VICTIMA INOCENTE".
La "moda" siempre acomoda circunstancias con el léxico. Pues se oye decir "NO FUE MI INTENCIÓN", otro muy colorido "FUE UN ACCIDENTE". Con estas afirmaciones, se pretende aislar los "hechos" de los procesos mentales conscientes de la misma persona.
El hombre, además de su mecanismo de autodefensa, posee el pensar, razonar, que desde el sentido común hace conocer que la decisión de hacer o no hacer, de aceptar o no aceptar, está en uno mismo, inherente a nuestro ser.
Por otra parte, culpa a la "VIDA" por nuestras faltas, delitos, fracasos o nuestras carencias, sería un error. Pues, sabemos que la vida existe cuando existimos lo seres vivientes. Nosotros somos la vida y no podemos culpa a la vida como un ser distinto de nosotros.
Por consiguiente, es urgente y necesario, que desde nuestro nacimiento seamos formados con la afirmación de que todos los hombres y mujeres asumamos las consecuencias de nuestros propios actos, que no busquemos culpar a otras personas de los errores, y si hay tiempo para más, pensar, actuar y vivir como personas humanas.