domingo, 24 de julio de 2016

TEMES PERDER ALGO, ESTE PASAJE DE LA VIDA REAL, TE REGALA UN MENSAJE.

CUANDO SE OFENDE A LA AMISTAD


"Una amistad hermosa
es una joya de oro; 
cultivarla es majestuosa, 
y por siempre es un tesoro"

En esa oportunidad, empiezo contándote una anécdota que me sucedió:

En casa teníamos un gato llamado "PUMISH" y la mamá gata llamada "ALE". Cierto día "PUMISH" estaba acosando a "ALE" y al hacerlo maullaba muy seguido, por lo que me perturbó a tal punto que le dí una palmada en la cadera, y él se corrió. Pero, el caso es que al siguiente día, se repitió la escena, y como estaba a mi alcance, otra vez le propiné una palmada, que de seguro le hice doler, puesto que "PUMISH" se alejó de mi.


"PUMISH" no se me acercó más, ni me miraba, pues había ofendido su ser profundo, es decir: "HABÍA PERDIDO SU AMISTAD". Entonces, sentí la ausencia de mi felino amigo, y mas bien, me puse a reflexionar sobre el evento, y a observar su conducta. Así, pasaban los días y los meses y nada sucedía para revertir la ofensa.

El amigo "TIEMPO" va diluyendo los perversos actos que suavizan con la quietud después de una horrorosa tormenta. Así fue, que cuando quedé solo en casa por varios días, tenía que dar de comer a los animales que criábamos. "PUMISH" vio que yo le daba sus alimentos, por lo que poco a poco se fue acercando a sobresaltos.

Transcurrían los días, las semanas, hasta que la sorpresa hizo su aparición: "PUMISH", de mi mano, empezó a recibir sus alimentos. De este modo, una veces sí, otras no, la situación continuó por varias semanas. Poco a poco, el tiempo, la hambre, la comida, causaban el efecto deseado. llegó el momento en que le toqué su pelaje, al mismo instante que le alimentaba, lo que se fue repitiendo todos los días, y los dos protagonistas se acercaban más y más. Así, sin darle su alimento, "PUMISH" permitió que mi mano le  acariciara, pues era la mano que le alimentaba. La sorpresa mayor llegó un día inesperado cuando se subió sobre mis piernas y se echó a dormir mientras le acariciaba la cabeza. Nuestra amistad había sido reconstruida. Pues, alcanzamos el punto de ser amigos, hasta que la muerte nos separó. "PUMISH" me había dado las circunstancias para reflexionar acerca de la amistad.

Como resultado de esta situación, deduje que perder la relación de amistad con otras personas, causa heridas profundas y dolorosas en nuestras conciencias, que serían difíciles de curar y sanar; y además, huellas imborrables por siempre quedarían. Por otra parte, cuando se ofende a la amistad, se falta al respeto, la equidad, la empatía, la veracidad, la tolerancia, llegando a la muerte de la amistad. Recuperarla, tal vez sí, pero con ciertas limitaciones, porque la ofensa, no se puede olvidar, no tenerla en cuenta, es otra cosa distinta, estará con la duda de por medio.


¡DICHOSO AQUEL QUE VIVE RODEADO DE MUCHAS AMISTADES!
¡DICHOSO AQUEL QUE PUEDE CULTIVARLAS!
¡AMIGOS SÍ, ENEMIGO NO!

Espero que el mensaje haya llegado con buen recaudo a sus memorias, y recuerden siempre que las amistades son el alimento perpetuo del alma. No las pierdan, hasta la próxima.

2 comentarios:

  1. muy cierto, la amistad es algo que se cultiva, algo que hay que regarlo como una plantita,tratando de ser cada ves mejores, por que ella perdurara hasta la muerte.

    ResponderEliminar
  2. Los gatos son muy agradecidos, como tambien pueden ser cautelosos al acercarse nuevamente cuando se les maltrata. Pero sienten la energia positiva de la gente. Despues de las ofensas , solo el tiempo y nuestra buenas acciones pueden hacer que recuperemos una amistad dañada. Animos.

    ResponderEliminar